¿Qué necesitas?
- Cinta métrica (con 5 m basta) o medidor láser. En muros largos, el láser facilita el trabajo.
- Papel y lápiz. No confíes en tu memoria: anota cada medida al momento.
- La cámara del móvil. Una foto de cada muro resuelve después la pregunta "¿había un enchufe aquí?".
- Si puedes, alguien que te ayude. Con otra persona sujetando el extremo de la cinta, la medida sale más precisa.
1. Primero, dibuja un croquis aproximado
Antes de coger la cinta, dibuja la casa en papel sin escala: habitaciones, puertas y ventanas, más o menos donde están. Asigna una letra a cada muro (A, B, C…). Después anotarás las medidas sobre este croquis, así no se te mezclará qué número corresponde a qué muro.
2. Mide el largo de los muros
Mide cada muro de esquina a esquina, cerca del suelo. La cinta debe estar tensa y paralela al muro; si se comba, anotarás unos centímetros de más. Si hay un armario o un sofá delante, mide el muro por tramos: de la esquina a la ventana, el ancho de la ventana y de la ventana a la esquina. La suma de los tramos es el largo del muro.
Anota las medidas en centímetros: no 4,20 m, sino 420 cm. Mide por separado los muros opuestos; en edificios antiguos no es raro que haya unos centímetros de diferencia entre ellos.
3. Comprueba los ángulos rectos con las diagonales
En una habitación rectangular, las dos diagonales deben ser iguales. Toma dos medidas de esquina a esquina opuesta. En la habitación de ejemplo de 420 × 360 cm, la diagonal mide unos 553 cm (√(420² + 360²)). Si la diferencia entre las dos diagonales supera unos pocos centímetros, la habitación no tiene ángulos perfectamente rectos. Saberlo te evita sorpresas, sobre todo en elementos que van pegados al muro, como la encimera de la cocina o un armario empotrado.
4. Mide el grosor de los muros en la puerta
El lugar más fácil para ver el grosor de un muro es el hueco de la puerta: mide de una cara del marco a la otra. Los tabiques interiores suelen tener entre 10 y 15 cm, y los muros exteriores, según el aislamiento, suelen tener entre 20 y 35 cm. Pero no lo supongas, mídelo: el grosor de los muros es lo que conecta las medidas interiores de las habitaciones con la medida exterior de la casa.
5. Mide puertas y ventanas con su posición
De puertas y ventanas no basta con el ancho: también necesitas su posición. Para cada una:
- La distancia desde la esquina más cercana hasta donde empieza el hueco,
- El ancho del hueco (incluido el marco),
- En las ventanas, la altura desde el suelo hasta el borde inferior (antepecho) y la altura de la ventana,
- Hacia dónde y hacia qué lado abre la puerta.
El sentido de apertura de la puerta es lo que más se olvida al distribuir los muebles: no puedes poner un armario ni una cama en el espacio que barre la hoja al abrirse.
6. Altura del techo y salientes
Mide la altura del techo en varios puntos de la habitación. Si hay vigas descolgadas, pilares que sobresalen o un falso techo, anota su posición y su medida en el croquis. Estas medidas son decisivas al elegir muebles altos de cocina, rieles de cortina o armarios altos.
7. Marca los elementos fijos
Anota en el croquis todo lo que no se puede mover: pilares, chimeneas, radiadores, la caldera, el cuadro eléctrico, enchufes e interruptores. En la cocina y el baño, la posición de las tomas de agua y los desagües es especialmente importante: la encimera, el lavabo y el inodoro solo pueden ir cerca de esos puntos.
8. Pásalo al plano y compruébalo
Con las medidas listas, ya puedes pasar al plano. En Nodaform eliges la herramienta de muro (W), indicas la dirección, escribes la longitud y pulsas Enter: el muro se dibuja con su medida. Al cerrar la habitación, su superficie se calcula automáticamente. También es una buena forma de comprobar tus medidas: si mediste distinto los muros opuestos, lo verás enseguida al cerrar el plano.
Errores frecuentes
- Confundir metros y centímetros. Anótalo todo en cm.
- Medir un muro y dar por hecho que el opuesto es igual. Los muros opuestos pueden medir distinto.
- Una cinta combada. Si no la mantienes tensa y recta, la medida sale de más.
- Olvidar rodapiés y molduras. Al medir para un mueble, su grosor también ocupa espacio.
- No anotar la apertura de la puerta. En el papel el plano está bien, pero en casa la hoja choca con el armario.
- Calcular a ojo detrás de los muebles. Mide por tramos y súmalos.
Lista de comprobación
- Croquis con los muros identificados con letras
- Largo de todos los muros (cm)
- Dos diagonales por habitación
- Grosor de los muros (medido en el hueco de la puerta)
- Puertas y ventanas: distancia a la esquina, ancho, sentido de apertura
- Antepecho y altura de las ventanas
- Altura del techo, vigas y pilares
- Enchufes, interruptores, radiadores, tomas de agua y desagües
Estas medidas bastan para pensar la distribución, los muebles y una reforma. Para una licencia, un cálculo estructural o un proyecto de ejecución, necesitas la medición y la aprobación de un arquitecto y un ingeniero habilitados.